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La encarnación del leviatán

Murió como sus fieles soldados. Algunos le deseaban lo mejor. Aunque no lo mereciera, porque después de matar a miles de universitarios, su pena era la horca. Su dinero no le fue útil, pues no todas las relaciones se basan en lo económico, a veces es de dignidad y honor. Rechazado por sus propios aliados tuvo que refugiarse en América del sur. De todas maneras se llevó la gloria: millones de dólares. Allá en Paraguay compró una mansión, empezó a preparar sus terrenos agrícolas. Cosechó una relación amorosa que pudo terminar bien pero dado a las circunstancias al tipo le fue mal. Como en un día cualquiera subió al auto, nunca imaginó que sería el adiós a este mundo. Al doblar por la esquina, una camioneta le bloque el paso, le dispararon pero no causaron ningún daño, para asegurarse lanzaron un basukazo, los hizo explotar como los hijos de Estrada a los filibusteros en aquella hazaña patriótica. Su chofer hecho pedazos, su auto quedó como una tostadora martillada. Al llegar la ambulancia encontraron a un cerdo humeante, desangrado, con ojos salidos, y la corbata firme, como la de un dictador. Ese día en su país natal, sus enemigos celebraron como si Dios les otorgó una victoria más. Pasaron tres décadas para que su espíritu inmundo fuera devuelto del mismo infierno. En una celebración chicha y celeste, los aplausos aturdían hasta las moscas, cantaban como hippies acerca del amor y la paz. Hubo un pequeño temblor, este anunciaba la llegada del mal, mientras el dirigente izquierdista saludaba a sus conciudadanos, por su boca entró el espíritu del leviatán. La celebración terminó, al llegar a su cama sus sueños fueron trastornados por la ambición del inmundo dictador. Por eso la consigna de: Daniel y Somoza son la misma cosa.

Dariano: Te sugiero que leas este texto. hay frases que mezclan pasado con presente; hay neologismos;supongo que te refieres a dictadores de América central. No temás hacer varios borradores hasta que la idea esté bien espresada. ¡no corras, camina! SUERTE.