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Una guerra en Argelia

Miré por la ventana, vi niños jugando con palos simulando armas. Mientras imaginaban la guerra, aviones, tiraron sus bombas, cayeron en las tejas, la gente corrió. Cuerpos chamuscados en el piso. Mujeres llorando por sus familiares. Nativos armados, disparaban al cielo. Mi mamá me tomo del brazo, salimos de la casa, un carretón nos esperaba, era mi tío, nos montamos. En el camino vi familias halando carretas, huían del pueblo. Dejaron sus vacas, cerdos y gallinas. En ese momento me pregunté donde estarían Brahim y Ahmed, mis mejores amigos. Pasamos por la “Primera iglesia moraba de argel”, estaba destruida. Nos bajamos en medio de la carretera, había un camión, escuchamos tiroteos en medio del campo de maiz. Corrimos hacia el camión, arrancó, manos nos ayudaron a subir. Los asientos eran tablas a los laterales, nos cubría una lona. Le pregunté a mi mama donde ibamos. No me contestó. Mi tío se quedó en la carretera, no se por que. Continuamos el camino, me dormí. Al amanecer, todos estaban dormidos, me levanté tratando de no despertarlos, le pregunté al chofer por donde ibamos, dijo que ibamos llegando a la frontera, -¿para qué- le dije, -ese es el destino- dijo él. Llegamos, al bajarnos vi gente por todas partes, construyeron champitas, con plastico y madera. Al parecer, era el lugar mas seguro, pues las tropas enemigas se dirgian a la capital. Hacía mucho calor, un balón llegó a mis pies, -pateala- gritaron, en mi colegio, jugaba como delantero, era mi posición preferida, aproveché el momento para olvidar la tristeza. El arco que contruyeron eran dos piedras, con mis destrezas adelanté a uno, a dos y a otro. -gol-grité. Los adultos se acercaron, nos animaban, -¡ese es mi hijo!- dijo mi mamá. De repente llegaron camiones militares, todo el polvo que se levantó limitó la vista, se bajo un soldado, cerró la puerta, -hagan una fila los hombres de 16 en adelante- gritó el soldado. Se acercó y les dijo que subieran a los camiones, preguntaron para que, -para cumplir con la patria- gritó el soldado. Las mujeres los abuchearon, estaba a salvo, pues tenía 15, pero nervioso al mismo, entre todos los de mi misma edad, se distinguía mi altura, -vos también vas- me dijo. -Tengo 15-le dije. -no importa, ya aguantas el AK-dijo. -ir a disparar, suena divertido, pero y si me matan, pobre mi mama, no, no me va a pasar nada- pensé. –voy a ir- le dije. Mi mamá se acercó –estás loco, vas a morir como perro, además cuando regresemos debes ayudarme a construir la casa- dijo –No te preocupes, en la radio escuché que pronto terminaba esta guerra- le dije. –Said, ya estas grandecito, hacé lo que vos queras- dijo, -No hagamos complicado esto, me voy- le dije. Subí junto con los soldados. La guerra terminó dos años mas tarde, el tres de julio de 1962, el presidente Charles de Gaulle, aceptó la independencia

Es curioso: la frase "[i]vi niños jugando con palos simulando armas[/i]" "resituó" en mi cabeza (y en un instante) toda la historia: me imaginé un niño mirando por una ventana, viendo a otros niños jugar simulando una guerra e imaginándose el resto (la guerra, los aviones, etc.). Después de leer el texto llego a la conclusión de que esa frase no es muy coherente (niños jugando mientras hay nativos armados disparando al cielo?), sin embargo te permite creer la historia alternativa según la cual todo lo que se narra es imaginado por el chaval. De hecho hasta el final no me quedó claro si era inventado o no. Pero me tuvo en ascuas todo el rato :)
El final en sí lo encuentro... falto de final :P ¿Qué le ocurrió al niño? El 95% del texto se centra en él y al final... una reseña histórica (¡yo quiero saber qué le ocurrió al niño! :lol: )
El que escribas todo de corrido es -a (mi) primera vista- poco elegante. Sin embargo da velocidad al texto, lo que es bastante coherente con la historia.

Es una "ensalada" con la que podrías hacer un cuento. A veces a uno le surgen idéas a borboones, es bueno parar y aclarar. A todos nos parece que somos claros y los hijos - lo escrito - bueno y nos asombra que los demás no lo entiendan, es que lo que bulle en tu cabeza no se traduce en buenas frases. Te felicito porque estás muy activo, a esa edad, la imaginación va a mil por hora. Es bueno ser jovenu vital.

Calidad no cantidad, si, al parecer no vi mi escrito como mi enemigo, en la próxima lo haré.