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CARTAS A CASANDRA XXVI

Cartas desde el paraíso (6)

MI FLOR DE TI

[i]"Solo mío mío mío delicioso! te espero por la tarde, besitos en tu flor del Sur! mi amor la lengüita mía violará se comerá esa flor, muá muá”. Casandra.[/i]

Te leo y mi florcita del ser de estremece, late, se aprieta del placer que le ofrece tu lengüita, ya se siente violada, pene-trada, embebida del goce sublime de tu saliva y de la húmeda dureza tierna de esa lengua tuya lamiéndola, hundiéndose en ella como un pequeño falo, como una femenina verguita que la abusa abriéndola como una breve amapola entre los estertores del deleite prohibido. Demasiado excitado por tu inquietante mensaje acabo de ir al baño a sacar fotos de mi florcita del sur para enviártelas, pero eso más me excitó y mi ídolo de erectó sin control y solo me quedó aplacar su excitación masturbándome, mientras lo hacía recodaba tus palabras, te sentía ahí conmigo, tu dedito entre tus labios, tu lengüita lamiendo/penetrando mi ojito anal, ah! paraíso!, hasta que eyaculé muy rico, mi Casandra mía, hacía mucho tiempo, años!, que no me masturbaba así, solo, en el baño, como un adolescente vicioso, sin ver nada, solo imaginadote conmigo atrapados en ese torbellino de Amar y pasión y deseo, de alguna manera siento que fui tuyo, me poseíste regalándome un goce maravilloso. Tu lengua me invade, me calienta como una llama que arde debajo de mi piel, en mi verga, en mis testículos, entre mis nalgas, allí en mi culito virgen, en mi flor del sur que es tuya porque tu me la descubriste y la llevaste por el camino del goce, la transformaste con tu apasionada vehemencia en un delicado órgano sexual, solo para ti, tuya. Cuando tu provocativa lengüita entra en mi ano mi voluntad se deshace y me entrego a tus hermosos juegos, me doy a ti y a tus fantasías, y me conviertes en tu hembra-macho porque te siento mi macho-hembra, y soy tu puta pene-trada, y también tu potro de verga endurecida, todo por el milagro de ser tuyo y tú mía. Y todo se confunde en placer compartido del Amar que se consuma, mi pene y tu nido, mi florcita del sur y tus tetas, mis testículos y tus pezones, tu cuerpo y el mío, tu piel y la mía, y somos uno en íntima comunión. Es que tú despiertas en mí una excitación especial, distinta a todo lo que he sentido, me incitas y me inquietas, quizás porque te sé mía absolutamente, o porque sé que también para ti estas son nuevas experiencias, o porque sé que conmigo transgredes tus códigos llevada por nuestro Amar, y eso es para mi como una entrega total que me emociona y me deja enamorado de ti y atrapado en ti para siempre.
Tu Valmont, embelesado.