El Club Literario está parcialmente abierto en modo de lectura

CARTAS A CASANDRA XV

Cartas desde mi infierno (14)

[i]“Los estudios sociológicos calculan que un 50% de las personas NO son 100% heterosexuales. Esto significa que en algún momento han tenido experiencia, enamoramiento, fantasía, sueño o deseo homosexual”. Iñaki Lajud.[/i]

Ahora te relataré la que siento como mi única experiencia total con un hombre. Fue con Juanito, un hombre casado con hijos, de unos 30 años, tímido, tranquilo y muy respetuoso. Era uno de mis ayudantes en el trabajo y nos teníamos bastante confianza a nivel personal. Cuando supo que yo estaba separado me contó de sus problemas con su esposa, que era mayor que él y bien problemática, así que terminamos hablando de mujeres y de experiencias al respecto. De a poco fuimos entrando en confianza también en estos temas. Por ese tiempo yo estaba separado y tenia 45 años, y mantenía relaciones con varias mujeres, entre ellas con la Sra. Georgina, una señora cincuentona que me cocinaba y hacia el aseo del departamento, y un día le pregunté a ella si había estado con dos hombre juntos, me dijo que nunca lo había hecho aunque a veces se lo había imaginado, que siempre había tenido la curiosidad de saber como seria, así que se me ocurrió decirle que porque no lo hacíamos con Juanito, al que ella ya conocía, lo que después de un rato de convencimiento acepto. Así que converse con Juanito si se atrevía a la experiencia, insistiéndole que la idea era culiarse a Georgina entre los dos y nada mas, que nosotros ni nos tocaríamos, lo que aceptó de inmediato. Lo que llevamos a cabo a los pocos días. El trío funciono muy bien, y gozamos ambos de ella sin problemas. El se comporto muy tímido al principio pero una vez excitado disfruto de la situación. Tomamos unos tragos, conversando y echando bromas en doble sentido para entrar en confianza y cuando nos desnudamos bromeamos riéndonos de Juanito que tenía su verga lacia porque estaba nervioso, en cambio a mí ya se me había parado de antes. Georgina se acerco a él y le tomo la pichula con sus manos y se la empezó a acariciar. Juan se comenzó a excitar mas y mas hasta que su miembro se puso tieso, muy erecto y brillante, se notaba que hacia tiempo que no culiaba. Lo tenia muy chico, corto y delgado, como la de un joven de 15 o 16 años. Después Georgina me comentó que nunca había visto una verga tan chiquitita en un hombre adulto. Finalmente ambos por separado tuvimos sexo con ella, primero él mientras yo me masturbaba mirándolos, y se notó que gozo mucho porque emitía unos quejidos muy fuertes…! Luego, yo aun sin acabar, decidimos esperar un rato, a que el se volviera a excitar, así que estuvimos descansando y conversando de lo rico que era la experiencia. Después, nuevamente nos excitamos y comenzamos de nuevo, entonces ella nos pidió que nos tocáramos las pichulas el uno al otro, lo hicimos y nos pajeamos uno al otro un rato, ella se tocaba la chuchita mientras nos miraba, cuando estuvimos bien calientes los tres, la penetré a ella y comencé a culiar muy rico, ella mientras tanto le chupaba la pichulita a Juan, así estuvimos hasta que logramos acabar los tres casi al mismo tiempo. Nos vestimos casi en silencio y nos despedimos.
(Continua)